Os cuento. Hoy, nuestra clase nos íbamos de excursión a la Universidad Politécnica de Catalunya a ver una conferencia de Richard M. Stallman.

¿Y quien es este buen hombre? Es el presidente de la Free Software Foundation. ¿Y qué es la FSF? Pues es una organización sin ánimo de lucro que defiende las libertades digitales, y se opone al control de las empresas sobre los usuarios de ordenadores.

Ah, claro, que tu no te sientes controlado. Tu enciendes tu ordenador y haces tus cosas normalmente sin preocuparte por nada. Por supuesto que no. Pero si, estás en cierta manera controlado. Hay tres formas en las que eres controlado.
Se te vigila. Por poner un ejemplo, tenemos Facebook, esa inocente red social en la que puedes contactar con cualquiera, y no hay ningún problema. Pues bien, Facebook vende tu información a otras empresas para ganar dinero. Facebook debe de tener un expediente de más de dos mil páginas sobre ti, como le pasó a un ciudadano búlgaro que pensó que sería buena idea pedirle a Facebook Irlanda (la sede europea) una copia de toda la información que Facebook tenía sobre él. este usuario búlgaro afirma, que ni el KGB en los tiempos en que la Unión de Repúblicas Soviéticas que controlaba aquel país, hubiera podido obtener un expediente de dos mil páginas de nadie. La CIA puede tener esas dos mil páginas gracias a una ley llamada Patriot Act, que permite, sin orden judicial, entrar en cualquier casa o negocio, obtener cualquier información, entre otros.
Fuera de Facebook, también te vigilan. Google hace un seguimiento de todo lo que tu busques, supuestamente con fines comerciales, según ellos, para ofrecerte búsquedas mas precisas que muestren lo que tu estabas buscando según tu perfil. Por supuesto, pueden mirar hasta tu correo electrónico.
Otro caso de vigilancia está en los programas que utilizas diariamente. Se conoce que Windows envía cierto tipo de datos a Microsoft, pero al estar en un formato encriptado, se desconoce su contenido. Adobe, con el reproductor flash, también tiene una pequeña utilidad de seguimiento que indica si para crear el video en formato flash has utilizado un programa con licencia. A unos ganadores de un concurso de animación los denunciaron los señores de Adobe por haberse lucrado con esa animación, generada con un programa con una licencia no válida. Google Chrome, también envia tus datos a Google referente a lo que tu haces mientras navegas.
En la calle, ya se está implantando un sistema de reconocimiento facial para las cámaras, que pueden identificarte perfectamente. En Inglaterra, hay un sistema similar que funciona con las matrículas de los coches.
También hablaba, de que las empresas proveedoras de internet hacen un seguimiento de todas tus comunicaciones a través de su red, para saber a donde te conectas, que webs visitas, con quien compartes tus ficheros, todo eso, así como las empresas de telefonía mantienen un registro, por normativa europea, de todas tus llamadas, durante mucho tiempo, para saber quienes son tus contactos.
¿Por qué decía todo esto en la conferencia? Bien, resulta que antes, hace diez, o veinte años, si, quien fuera, quería obtener información de otra persona, debia espiarla personalmente, seguirla, fotografiarla, y seguramente habían muchos momentos en que no se podía conocer el paradero o el qué estaba haciendo esa persona, y normalmente debía ser un trabajo tedioso compaginar toda la información de un solo individuo, archivarla, etc. Pero ahora ya no. Ahora un sistema computerizado puede seguirte las veinticuatro horas del día captando información de diversas fuentes. Una máquina, un ordenador, te está privando de ciertas libertades. Y lo que este buen hombre quiere, es que los usuarios, es decir, nosotros, seamos libres, y que la tecnología sea una puerta a nuestra libertad.
También ha hablado de la censura. Siempre ha existido la censura, lo que ha podido decirse y lo que no. Con la aparición de internet se creía que la censura iba a ser abolida completamente, pero no ha sido así, en tanto en cuanto, por ejemplo, en Dinamarca, existía una lista secreta de páginas webs censuradas mediante filtros, para no permitir que los usuarios se conectaran a ellas, hasta que alguien filtró esta lista a Wikileaks.
Ha explicado cómo en Australia, también se aplica la censura, con el ejemplo de que a un hombre lo multaron con pagar once mil dólares diarios por enlazar a una página que necesitaba citar y que estaba prohibida en Australia.
También ha nombrado la ley Sinde, una ley que permite bloquear el acceso o cerrar un portal web sin necesitar el consentimiento de un tribunal que podría favorecer al dueño de esta página web.
Pero claro, para saber qué censurar, también se necesita un gran aparato de vigilancia, para descubrir esas webs que deben ser prohibidas, y nos encontramos con el problema de nuevo.
El tercer y último apartado que ha nombrado, de los que restringen la libertad del usuario són los formatos secretos. Programas que guardan archivos en un formato encriptado, el cual tu no puedes mirar lo que tiene dentro si no es con el programa con el que se ha generado. Por poner un ejemplo, cuando abres Word, guarda el archivo que tu has generado en .doc . Bien, pues en ese .doc no puedes ser capaz de saber que tipo de metadatos contiene ese archivo. Metadatos son datos no referentes al contenido, es decir, a lo que has escrito tu, que pueden contener la hora en que has generado el documento, tu nombre, etc. Pero además, al ser un formato encriptado, no te permite crear un programa alternativo para leerlo desde otra plataforma que sea Windows y Word, con lo cual, está restringiendo tu libertad de elegir qué es lo que quieres que se ejecute en tu ordenador, obligándote a usar sus productos.
Sobre esto, no ha dicho nada más, pero me atrevo a añadirla yo. El cuarto restrictor de tu libertad es que no puedas saber todas las características de un producto. Vale, no todo el mundo es programador y entiendo perfectamente que sería un sueño que todo el mundo pudiera entender un código fuente (que ni yo mismo entendería en un programa grande), pero de hecho, nadie sabe de qué partes están compuestos los programas privativos que ejecutamos cada día. Sabemos lo que vemos, pero nadie nos dice si no hay algo más por ahi escondido ejecutándose. Y eso es muy peligroso, y deberían, aunque al final todo quedara en un manual de instrucciones que nadie leería, especificar cada una de las funciones de ese programa, tanto las que ve el usuario final como las que no ve.
Definiré software privativo explicando justo lo inverso, el software libre, tal y como lo ha explicado Richard M. Stallman:
Para ser Software Libre, ese software debe de poder permitir al usuario cuatro cosas, que luego, ese usuario puede hacer o no:
- Debe permitir ejecutar el programa como quieras. (Es decir, cualquier plataforma, en cualquier sitio, sin ningún tipo de restricción respecto a números de licencia ni permisos usuario/administrador)
- Debe ser posible modificar el código para adaptarlo a tus necesidades o preferencias. (Es decir, poder ver el código, poder ver lo que hace el programa, poder modificarlo para que haga algo diferente…)
- Debe poder ser distribuido en copias tantas veces como se quiera. (Yo lo grabo en un CD, se lo paso a un amigo, y no pasa absolutamente nada, porque puedo hacerlo y soy libre de ello).
- Debe permitir poder distribuir tu programa modificado tantas veces como quieras. (Yo modifico el programa, lo copio en un CD y se lo paso a tantos amigos como yo quiera para que lo utilicen).
Eso es lo que define el Software Libre. Puedes hacerlo o no, segun tu quieras. Puedes cobrar por las modificaciones, quieras o no. Puedes cobrar por las copias que distribuyas, quieras o no. Pero puedes hacerlo porque eres libre de hacerlo.
El software privativo es todo lo contrario. Los únicos que pueden ver el código son los programadores de la empresa. Las modificaciones solamente la hacen los programadores de la empresa, muchas veces sin tener en cuenta la opinión de los futuros usuarios. Los únicos que pueden distribuir copias legales, son las empresas que lo producen. Me parece justo que alguien quiera adueñarse de algo que ha hecho él mismo, por supuesto que si. Pero el mundo de la informática es un mundo aparte al resto. Es el manejo de la información, manejo de cosas inmateriales, y en juego está esa información si los programas que utilizamos no nos dejan procesar esa información como necesitamos que lo haga.
Además, yo lo considero un atraso muy grande. Un programa siempre será mejor si son los propios usuarios los que deciden esas mejoras. Un programa libre nunca podrá engañarnos con lo que hace o usar nuestra información de una manera que no nos gustaría que lo hiciera porque es muy sencillo saber lo que hace. Además de esto, si el código es visible y se puede distribuir como se quiera, la tecnología, obligatoriamente avanzará mucho más rápido porque no tenemos un grupo cerrado de personas que programan con unas especificaciones claras que seguramente no habran sido redactadas por algún usuario, sino que tenemos a varios programadores que a la vez son usuarios aportando su granito de arena en la mejora de ese programa, continuamente, con lo cual, cada día se avanza un poco más. Todo esto ya es opinión mía.
Y en este punto, la conferencia ha acabado amargamente. Al señor Richard Stallman, ha comenzado a dolerle el pecho (aunque la primera vez que lo ha dicho ha sonado hasta gracioso) pero al entender que su español, no siendo malo, no es bastante expresivo, ha vuelto a recordar que estaba preocupado y que el dolor iba en aumento, hasta que los organizadores del evento han llamado a una ambulancia para que lo observaran, y al final se ha tenido que suspender el acto, porque se lo han llevado al hospital. Sin embargo, a pesar de tener fama de maniático y de raro, se ha mantenido fuerte hasta el último momento, bromeando sobre los recortes al ver que tardaba mucho en llegar la ambulancia, asegurando que Rajoy quería matarnos a todos. Es un cachondo. Si llega a leer esto, espero que me perdone por haberle llamado maniático, y también espero que se mejore.